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José Composiciones musicales que hacen sentirnos vivos

julio 26, 2019

Hoy en los invitados de Elisa,cierro mis ojos y dejo que fluya por mi mente escenas de películas que son de mi gusto,y es inevitable el darme cuenta,que parte de esa sensación de intensidad se vincula a la música que se hace para dichas escenas; entonces viene a mi realidad la admiración por esos compositores que no solo hacen música para películas,sino nos hacen sentirnos vivos a través de la confabulación,el orden y la entrega de amalgamar sonidos,instrumentos, entre otros arreglos. Un orgullo y nombre viene a mi,una persona capaz de dejar muy en alto a Guatemala,y mas que pasar fronteras con su talento,une emociones a través de su entrega musical.

El es: José Estrada

Conozcamoslo

¿Quien es José?

Nací en Quetzaltenango hace 30 años y mi interés en la música y el cine estuvo presente desde muy pequeño, desafortunadamente no me di cuenta hasta 20 años después. De niño quise ser muchas profesiones, tener una carreta de chéveres, paleontología, ingeniería en sistemas y hasta diseñador gráfico, pero nunca músico. En mi familia la música era solamente un hobbie, no solo en mi familia, mi círculo de amigos y amigos de amigos y sus amigos. Por esta razón cuando me tocó elegir mi campo de estudio en la Universidad escogí Ciencias de la Comunicación. Yo aprendí a tocar guitarra a los 16 años, entre el profesor de música de mi colegio, amigos y más que todo el internet, pero al no considerarla como una profesión realista nunca me interesé en realmente aprender el instrumento correctamente.

Al empezar la U en la capital conocí muchos artistas que me inspiraron, y en las clases me enseñaron muchas cosas incluyendo editar videos. Al hacer estos videos me di cuenta que me gustaba ponerles música, y poco a poco descubrí el arte de escribir música original para películas. Viendo para atrás todo hace sentido, cuando a los 7-8 años pretendía tocar las canciones de Top Gun o llorando con las escenas épicas de El Señor de los Anillos. Al mismo tiempo de descubrir mi vocación participé en el Foro Internacional de Emprendedores, con el cual entendí que realmente sí podía ser profesional en mi campo. Me tomó 2 años de participante y 8 de voluntario para que realmente me calara y lograra tomar la decisión de perseguirlo.

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Estudié durante un año violín en el Conservatorio Nacional y un año piano en Poliritmos. Esa educación me enseñó lo suficiente para ser aceptado en el Musicians Institute en Hollywood a donde me vine a estudiar Composición en el 2017. Componer música para cine es difícil y muy competitivo, afortunadamente al graduarme de la Universidad Landívar en el 2013 empecé a trabajar en La Rockolita Estudio en dónde mi jefe y mentor Diego Alvarado me enseño generosamente todo lo que pudo de Ingeniería de Sonido y Edición de Audio. Esta experiencia me ha sido muy útil, ya que mientras mi carrera de compositor está todavía muy joven, una carrera paralela como Editor de Sonido despegó y es lo que me mantiene en la industria y me ha dado más trabajo y créditos hasta el momento. Y así después de muchos años hoy puedo decir que soy un compositor y editor de sonido trabajando en Hollywood. No ha sido fácil, sigue sin ser fácil y no creo que algún día se hará fácil pero me queda mucho camino por delante y solo espero seguir trabajando en lo que me gusta y cada vez en proyectos más y más grandes y colaborando con los mejores artistas de la industria.

¿Como te conviertes en agente de cambio positivo?

Quiero ayudar a crear una industria de producción de cine artístico sostenible en Guatemala. Seguir los pasos de muchos Guatemaltecos que a pesar de las pocas oportunidades del país han hecho producciones que trascendieron fronteras y han tenido éxito. La educación es algo muy importante para mí, al punto que mi tesis de graduación en vez de ser el mínimo de 20 minutos de vídeo que se requería en ese momento, yo hice 5 vídeos educativos sobre musicalización, con lo poco que sabía en ese momento, con más de 107 minutos de contenido. Esa es mi meta, trabajar en los más altos estándares de calidad junto a los profesionales más reconocidos de la industria para poder regresar a compartir todo ese aprendizaje con las futuras generaciones en Guatemala.

Afortunadamente ya logré cosechar un poco de éxito y un poco de reconocimiento, muchos de los cortometrajes en los que he trabajado han calificado e incluso algunos ha sido ganadores en festivales en Guatemala, Los Angeles, Japón y otras partes del mundo. Específicamente a mi me han reconocido con el premio a mejor música original en el Festival Poporopo en Quetzaltenango por la música escrita para el cortometraje Death Spinner, y recientemente anunciaron que soy finalista en los Inter Continental Music Awards en la categoría de Soundtracks. Esta nominación se dio por un cortometraje llamado Jaloguin, el corto todavía esta en post producción y saldrá a finales de este año. En este corto me pidieron componer una canción para los créditos finales. En éste proyecto tuve la oportunidad de colabroar con el canta-autor Argentino, Juan Abella con quien escribimos la letra y la música de la canción. Estamos muy orgullosos del resultado final y muy felices de ser reconocidos como finalistas en estos premios. Esperemos que llegue a más incluso, los ganadores del premio final estarán a mediados de Julio, así que a cruzar los dedos.

¿Que problemáticas has enfrentado?

 Uno de los problemas más grandes es la competencia. Estar en Los Ángeles es estar rodeado de los más grandes genios en mi campo. Aquí viene lo mejor de lo mejor de todas partes del mundo. Y desde que la industria de la música cambió, ahora lo más rentable para un músico se volvió ya sea componer par audiovisuales o licenciar música para televisión y películas. Entonces hay mucha demanda de compositores. Afortunadamente para mí no es igual con los editores de sonido, así que encontré mi pequeño trabajo que me mantiene activo mientras mi carrera de compositor va creciendo poco a poco. Algo que vine a aprender aquí es a tener paciencia.

Tengo muchas limitaciones de tiempo, y uno llega a sentir que se te acaba el tiempo y tratas de hacerlo todo corriendo y lo más rápido que se puede, pero esta industria requiere de mucho tiempo ya que tanto el cine como la tv llevan mucho tiempo de pre-producción encima, entonces hay que lograr encontrar ese tiempo y desarrollar mucha paciencia.  Empezar de cero fue un gran desafío, ya que venir sin conocer a nadie en la industria y sin realmente saber cómo funcionaba fue difícil, especialmente cuando este campo es en una gran parte relaciones personales. Tuve que adaptarme a las dinámicas de networking de aquí y aprender a sacarle el mayor provecho posible. Afortunadamente logré el contacto con unas personas que me ayudaron mucho y juntando eso con atención al cliente fue como empecé mi carrera, ya que el resto de mis clientes vinieron a pura referencia personal derivados de esas dos personas con quienes trabajé originalmente.