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Gerson Ortiz Soñador de Letras.

septiembre 8, 2019

Hoy en los invitados de Elisa,figura la nostalgia y perseverancia de no dejar de ser un soñador probablemente transformando la forma de llegar a el,pero jamás perder la esencia del impulso de un sueño. El dejar la prisa y tomar como aliado el tiempo para hacer historia con letras es lo que caracterizan a Gerson un soñador que con su ejemplo de continuar y creer en el, nos devuelve esa esperanza que muchos perdemos en el camino.

fotografía por Carmen Quintela

El es Gerson Ortiz. Escritor guatemalteco

Conozcamoslo

 ¿Quién es Gerson Ortiz?

Mi nombre es Gerson Ortiz, soy periodista, comunicólogo, músico y autor del libro de relatos breves titulado Soñarás jamás. Mi primera obra publicada nació el 12 de julio de 2018 en el centro histórico de la ciudad de Guatemala. Caía la tarde.

fotografía por Carmen Quintela

Antes de su nacimiento, mi libro me acompañó durante aproximadamente una década en mi cabeza, en libretas, en hojas sueltas de Word. Durante ese tiempo estudié periodismo en la Universidad de San Carlos, oficio que he ejercido desde 2006 a la fecha y que me ha permitido acercarme a la escritura de una manera más pragmática.

Creo que carezco de lunares o cicatrices visibles que me conviertan, concretamente, en la persona que escribe. La soledad de la adolescencia –vaya palabra– fue bondadosa conmigo y me orilló hacia un cuarto que, poco a poco, iba llenándose de discos de heavy metal y libros de narrativa. Como las demás personas, soy el resultado de mi contexto político, social y cultural.

fotografía por Carmen Quintela

Mi primer gran personaje fue mi abuelo, un hombre que sin haber leído a Sartre o Camus me enseñó mis primeras lecciones de existencialismo. Después llegaron la muerte, la soledad, la lluvia, las despedidas, las historias de una guerra inacabada. Escribir era la única cápsula de escape posible, y asumí el riesgo de abordarla.

¿Qué he logrado y objetivos?

“Soledad y su acompañante” fue el primer cuento que escribí. Lo terminé a los 16 años. A los 17 escribí “El crepúsculo de la razón”, mi segundo relato breve.

En 2005, envié la segunda historia a un concurso estatal de literatura. Tenía 21 años, obtuve el primer lugar del certamen y era la primera vez que recibía un reconocimiento por algo que había escrito. Un año después envié el primero de mis cuentos al mismo certamen y gané, por segundo año consecutivo, el primer lugar.

fotografía por Carmen Quintela

Tenía 22 años y dos premios literarios que fueron, sobre todo, un símbolo, una especie de llamado y de atracción fatal hacia el desasosiego.

Los siguientes años me dediqué con mucha pasión al periodismo escrito. La ficción llegaba a mí en intervalos más largos. Apenas ideas que se fueron haciendo fuertes en la medida que las alimentaba, o muriendo en la medida que las dejaba solas.

Lo que quiero lograr con mis letras es provocar. Compartir ideas que, con el impulso suficiente, pueden llegar a ser revoluciones, como lo aprendo en cada libro que leo.

fotografía por Carmen Quintela

 ¿Qué problemáticas me he topado?

En Guatemala la principal problemática para quienes escribimos es que no hay muchos lectores. La frase “aquí hay más libros que lectores” es muy cierta. Claro que esta desidia hacia la lectura es estructural, es decir, la culpa no es solo de quienes no leen, eso tenemos que tenerlo muy claro.

Y bueno, ¿cuál es la solución? Yo no podría hablar de soluciones o de antídotos, pero creo que desde la soledad de lo que implica el acto de la escritura es imperativo negarse a renunciar, seguir haciendo literatura, periodismo, investigación y academia de calidad y con todo el rigor que esto implica. Dejar la vida en esto, cuidar cada detalle. Demostrar que el arte es inexorable y las ideas indestructibles.