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El aborto un reto para la bioética

junio 17, 2018

El aborto provocado es una actividad que se ha venido realizando a lo largo de la historia de la humanidad pero ha sido con el desarrollo de la ética que distintas culturas han señalado como una actividad inmoral, con distintos países poniendo sobre la mesa si legalizar esta actividad dentro el ejercicio y protección de la salud pública se presenta ante la sociedad un fervoroso debate entre los que están a favor y los que están en contra.

Partiendo que ambos bandos usan distintas bases sobre  el conocimiento científico, puntualmente en la biología, esta es insuficiente como para servir de fundamento para validar una postura, debido a que si bien se puede determinar el grado de formación de un mamífero en este caso el ser humano conlleva un grado distinto de consideración y dignidad como es reconocido en la convención de Oviedo siendo uno de los principales referentes de la bioética, estableciendo que si bien el embrión  carece de los elementos necesarios, en sus primeras semanas de gestación de lo  que establece la biología para considerarse como un ser sintiente si se le otorga la calidad de embrión humano, lo cual prohíbe por el comercio, experimentación y clonación de un humano.

Pero aun con estos parámetros definidos por la bioética, no son suficientes para realizar un concepto satisfactorio de lo que es un ser humano, ya que la existencia humana no se puede resumir en nuestra capacidad de sentir placer o dolor, ya que nuestra existencia tiene valor distintos al poseer una cultura, creencias y sentimientos siendo  aún más importante el ser conscientes de la mismos, lo que abre una nueva discusión que parte de bases más abstractas como lo es la conciencia humana y cuando empieza a existir esta, ya que la ciencia no ha podido definir esta y menos aun cuando un humano empieza a tenerla ya que esta se aparta del desarrollo de la masa cerebral, teorías en la actualidad establecen que el cerebro se sigue desarrollando hasta la edad de 40 años separando el debate del punto meramente científico.

Se debe entender que el legalizar una actividad y en caso preciso como el aborto que lleva acompañando a la humanidad desde su primeras urbanidades, es que atiende  más a intereses estatales y económicos que éticos y científicos y por la misma naturaleza del aborto como técnica para lidiar con un embarazo no deseado, la técnica no obedece a la moral sobre la cual radica la postura de un grupo de la sociedad,  su eje es medible cuantitativamente ya que la técnica legal o ilegal obedece a un fin y posteriormente el humano define el grado y la condición moral del objetivo alcanzado para ejemplificar: distintos grupos feministas argumentan que es un acto discriminatorio hacia la mujer, que por su condición biológica deba gestar  aun así no desee  ser madre, mientras que en países asiáticos como India o China mediante el aborto selectivo se le es permitido a los padres abortar al feto si este es mujer, lo que resulta difícil encuadrarlo a un caso de discriminación de género  ya que la ley nos les percibe como seres humano.

La capacidad de un Estado para legitimar o no una actividad, es una herramienta que le permite desarrollar sus intereses económicos y sociales, por lo que optimizando las condiciones del aborto a través de la protección de la salud pública, que hace posible alterar el ordenamiento demográfico y social atendiendo fines puntuales, como   condicionar el nacimiento  humano a las exigencias laborales y sociales que exige las economías desarrolladas, como es bien sabido países Japón, Canadá y Alemania cuentan cada año con índices de natalidad más bajos, de la misma forma en economías en vías de desarrollo, el aborto representa tanto para la mujer como para el gasto público con  un costo menor al que representan la compra de métodos anticonceptivos y su inducción para su correcto uso, de la misma forma representa una forma más conveniente para posturas utilitaristas por parte del Estado, el acompañar en la prácticas abortivas que el tratar con los orígenes del embarazo no deseado.

Lo que nos hace concluir que el aborto en si no es problema, si no es bien la respuesta a un embarazo no deseado, pues hasta el momento podemos determinar que ninguna mujer se embaraza con el objetivo de abortar, y que el legalizar el aborto nos muestra  en esta era de globalización sobre la realidad de lo que es una sociedad y lo que debería ser, ya que los ponientes de este debaten, mantienen posturas firmes sobre estar a favor o en contra pero ambas comparten  entre si que, el aborto no es una práctica virtuosa y siendo  la única forma de disminuir los índices de aborto ya sea legal o ilegal es  tratar de forma integral las causas de los  embarazos no deseados, como: las violaciones, la pobreza y una buena educación sexual ,  volviéndonos consientes  tanto hombres como mujeres de lo todo lo que implica concebir a un ser humano.