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Comer rico y Escuchar buena música

agosto 15, 2018

Capturo no solo la imagen de un visionario musical, emprendedor artístico y amante de los sueños y retos de la vida; sino un comunicador que a través de plantearse a el mismo desafíos personales, ha logrado fusionar un emprendimiento musical y un desarrollo por el gusto culinario, fusionando así, dos de sus grandes pasiones, y con ello llegar a mas guatemaltecos  por medio de su programa vía online FAST FOOD & ROCK; un programa que cuenta con más de 30mil seguidores y ha sido plataforma para muchos lugares de comida en Guatemala, y claro está un aporte musical de calidad que nos transporta a un nivel de calidad de ambas propuestas. El es:

Cristian Galicia

Conozcámoslo:

El Inicio

Desde pequeño me ha gustado la comunicación. Recuerdo que de niño jugaba a ser reportero usando una mazorca o una zanahoria como micrófono y una caja de cereal como cámara de vídeo. Mi hermano era DJ. Tenía un equipo para animar fiestas y yo siempre lo usaba cuando regresaba del colegio para jugar “a la radio”. ¿El éxito del momento? Matador de Los Fabulosos Cadillacs. En ese tiempo sólo podías mezclar usando discos originales y mi hermano se armó una bonita colección de discos, muchos de ellos de rock. Así que tomé sus discos de Metallica y los escuché hasta el cansancio. A día de hoy esos discos se encuentran en mi casa.

Decidí construir mi propia colección de discos. Los primeros tres álbumes que compré fueron el “Pequeño” de Bunbury y dos nacionales, “El Rebotante” de La Tona y el “Yo… el silencioso dilema del espejo” de Razones de Cambio. Era lo que sonaba en la radio. Me enganché del rock guatemalteco, Ricardo Andrade, Bohemia Suburbana, Viernes Verde… y por supuesto de las bandas de rock que más me gustaban: Desde Smashing Pumpkins hasta Los Rodríguez. Años más tarde, cuando inicié a trabajar en medios de comunicación, unos amigos y amigas fundamos El Circo del Rock. La primera radio de rock profesional que transmitió por internet en Guatemala.

Cuando la radio llegó a su fin, me quedé con la gana de continuar promoviendo la música que me gustaba, pero quise darle un elemento diferenciador: la comida. Siempre me ha gustado comer. Era seguidor de Anthony Bourdain y sus programas de televisión. Decidí que algún día haría algo similar. Así que abrí un blog: Fast Food and Rock. En este blog hablo de comida y hablo de música. Dos de las cosas que más me gustan. Mi experiencia en el Circo del Rock me llevó a desempeñar el trabajo que ejerzo actualmente: Director de Sónica 106.9 FM.

Y si algo he mantenido desde un inicio es la promoción de la música nueva. Cualquiera puede poner los éxitos de Guns N’ Roses y Héroes del Silencio en Youtube, pero mi lugar es el de recomendar lo nuevo. Necesitamos quien nos exponga a las nuevas propuestas musicales y gastronómicas. Ese soy yo. Y ahora lo hago también por la radio,porque en Guatemala hay mucho talento, y debe exponerse por todos los medios posibles.

Una excelente forma para practicar mis habilidades como comunicador.

Considero que, en general, he tenido tres grandes desafíos que superar a lo largo de mi carrera profesional y específicamente en los proyectos personales que he emprendido. El primero de ellos es la falta de presupuesto. Proyectos como El Circo del Rock o Fast Food and Rock son demasiado específicos. El público en Guatemala, que podría verse atraído por mi propuesta es limitado. No quiere decir que no existe, pero encontrar a alguien que le guste la comida y el rock, por ejemplo, tanto como a mi, es difícil.

El blog lo inicié por hobbie. Es una excelente forma para practicar mis habilidades como comunicador. Escribo, tomo fotos, hago vídeos y locuto. Pero nada de esto es barato. Salir a comer no es gratis. Sobre todo si quieres mantener cierto nivel. Eso es difícil. Un segundo de desafío es la promoción de la música nueva. En Guatemala tenemos metido el chip de que los 90’s fueron los mejores años del rock nacional. Las bandas de covers proliferan por todos lados. Los oídos no están abiertos a las nuevas propuestas.

Es habitual que en el programa de radio me pidan canciones viejas. Para eso ve a Youtube y escucha lo que quieras. Acá te muestro lo que no conoces, si te gusta, excelente, sino, al menos puedes decir que escuchaste algo diferente. El último gran desafío es la competencia. En esta era no compites con otros programas de radio. Compites con internet y cualquier cosa que hay ahí. Un artista lanza una canción que le tomó un año producirla y debe competir con el vídeo de un gato. Así son las cosas. Ahora bien, ¿Quiénes se han beneficiado con mi proyecto? Sería muy arrogante de mi parte decirlo. Yo sólo soy un medio.

Lo que sí puedo decir es que he conocido muchas personas emprendedoras, de ambos mundos. Tanto el de la comida como el de la música. Por ejemplo, Caliche Ortiz, de El Mercadito de Lola, que promueve su granja y restaurante de alimentos orgánicos. Marta Méndez y Nils Soubes, que tienen la mejor pizzería de Guatemala, al menos para mí. Empezaron con poco y ahora tienen dos restaurantes. De mis favoritos.

En cuanto a música, me encanta lo que está haciendo Mercedes Escobar, excelente cantautora que reside en Antigua Guatemala y que lanzó su EP “The Blue Devil”. O Gabriel Granadino, ilustrador salvadoreño que tiene dos o tres bandas “underground” en ese país y que todo lo hace por placer.

La lista es larga. Vayan a mi canal de You tube para conocerla.

¿Cuáles son las problemáticas que has enfrentado, realizando tu proyecto?

Esta es una pregunta muy difícil. En un país como el nuestro, los desastres son comunes. Recientemente una erupción del Volcán de Fuego arrasó con comunidades enteras. En la frontera entre Estados Unidos y México, cientos de niños guatemaltecos han sido separados de sus padres y pronto serán deportados a Guatemala, país que no garantiza sus derechos humanos fundamentales.

Lo que hago, comer rico, escuchar buena música, es un lujo. Está bien como esparcimiento y por supuesto respeto el esfuerzo y dedicación que chefs, emprendedores de la gastronomía, artistas y bandas ponen a su trabajo. Pero no debemos apartar la mirada de lo que es urgente: cambiar nuestra realidad, mejorar las condiciones de aquellos que no tienen las mismas oportunidades que nosotros. Mientras la desigualdad continúe expandiéndose en nuestro país, los oídos, ojos y bocas que aprecian la buena comida y la buena música, se reducirán.